Todo el casco histórico de la ciudad está lleno de lugares interesantes, que permiten al visitante realizar un auténtico viaje en el tiempo, desde la dominación romana, visigótica, árabe hasta la cristiana, a medida que se recorren las calles de la ciudad.
Alcázar: es una fortificación que está situada en la parte más alta de Toledo, alberga uno de los mejores museos del ejército de España.
Catedral: Es el edificio más representativo de Toledo es de estilo gótico, comenzó su construcción en el año 1226 y su finalización en 1493.
Puerta de Bisagra: Es la principal de la ciudad y la primera que encontramos cuando llegamos. Aunque es de estilo plateresco su origen es musulmán. Fue reconstruida en 1550 por Felipe II.
San Juan de los Reyes: gracias a la victoria en la batalla de Toro, los Reyes Católicos decidieron levantar un templo en Toledo.
A escasos kilómetros se encuentra Aranjuez, con sus jardines, el Palacio Real y sus huertas de fresas y espárragos. Chinchón, bien conocida por su plaza Mayor, la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción y la Torre del Reloj. Tembleque, considerado “Puerta de la Mancha” obliga a pararse en su monumental Plaza Mayor, su iglesia y la Casa de las Torres. Consuegra, sus 12 molinos y su Castillo de la Muela no pasarán desapercibidos en su visita. Parque Nacional de Cabañeros, cuenta con un servicio de recorridos guiados, rutas a pie, bicicleta o en 4x4. Carranque, famoso por su Santuario de la Caridad, que alberga lienzos de El Greco, y por su visita a el Parque Arqueológico de Carranque.
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